Programa Deseprec




Contacto Juan José Noli


Conceptos aportados por el Programa DESEPREC


Uno de los mayores desafíos de este Programa desde su comienzo, fue el de otorgar a la madre el difícil rol de terapeuta.
Preveíamos dificultades en la ejecución correcta de los ejercicios, habida cuenta del nivel socioeconómico y cultural de la población asistida.

La experiencia de 10 años nos probó que:
si se simplifican las tareas,
si se enseñan en forma práctica de a uno por vez,
si se efectúan revisiones cada 15 o 30 días,
si se explica sencillamente que se pretende conseguir con el ejercicio,
si se entrega un recordatorio gráfico y simple del ejercicio

los resultados superan en mucho lo previsto.

Los casos en que la madre trabaja en forma manifiestamente insuficiente, se deben sobre todo a problemas de tipo afectivo, de rechazo de su rol materno y no derivados de la complejidad de la tarea propuesta.
El siguiente problema, planteado por la colocación de la madre en un rol terapéutico, es el de la eventual interferencia que se podría producir en el desarrollo de una relación afectiva armoniosa entre una madre y su hijo, portador de un eventual retraso psicomotor.
La experiencia nos mostró que por el contrario, la relación se enriquecía y mejoraba considerablemente a través del proceso de estimulación y evaluación de progresos y dificultades.
La madre tomaba distancia de su hijo, lo evaluaba objetivamente, advertía sus reales dificultades sin sentir culpa, se sentía capaz de asumir un rol utilísimo y eficaz en sus progresos, se alegraba al advertir como paulatinamente el niño era capaz de irse valiendo más y más por sí mismo, adquiriendo independencia de la protección familiar.

En algunos casos, los más graves, en los que se observaba un cuadro severo como por ejemplo una parálisis cerebral, la madre adquiría un manejo eficaz desde su rol, para todas las otras actividades.
Como es sabido, los cuadros severos de discapacidad en la infancia, terminan teniendo a los propios familiares, a largo plazo, como terapeutas de uso múltiple. Esta experiencia inicial los preparaba adecuadamente en lo práctico y afectivo, para los problemas de la adolescencia y la juventud, con lo que podía preverse que esta familia estaría en mejores en mejores condiciones para abordarlos.
No encontramos prácticamente casos en los que los familiares se hubieran excedido en su rol de estimulación, sobreexigiendo al niño. Ésta era inicialmente nuestra principal preocupación, que felizmente, no se justificó.
Por el contrario, lo más frecuente cuando existen problemas en el proceso de seguimiento que hace el programa, se debe a insuficiencia en la ejecución de las tareas propuestas.
Esto se debe en general a inseguridad en el manejo del niño por parte de los familiares y, paulatinamente, en el curso de entrevistas sucesivas, tiende a mejorar.
En algunos casos, la madre se retira a un segundo plano, y deja adquirir el rol fundamental a otro familiar, casi siempre la abuela materna, que lo ocupa con mucha eficacia y calidez. Esto se observa muy frecuentemente en las madres adolescentes, de 15 años y menos.
En otras ocasiones, sorprendentemente, madres muy jóvenes, inseguras y tímidas, adquirían progresivamente a través de la capacitación brindada por el Programa, un protagonismo visible en el manejo de su hijo que, se extendía luego a todo el conflictivo entorno familiar.

 


HOME | INTRODUCCION | AUTOR | OBJETIVOS | OPERATORIA DEL PROGRAMA | CONCEPTOS APORTADOS | RESULTADOS | LIBROS
a - Una estructura de servicios | b - Un perfil profesional | c - Un instrumento de diagnóstico
d - Un instrumento de estimulación y tratamiento | e - La madre como terapeuta

Dr. Juan José Noli

juanjosenoli@hotmail.com